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Barcelona

¿Está el fútbol español por debajo del resto de las grandes ligas?

Los resultados de los equipos españoles en la primera jornada de eliminatorias de competiciones europeas evidencian un cambio de tendencia en el dominio futbolístico del viejo continente 

Lejos queda ya la supremacía del fútbol español en el panorama mundial. Los años en los que Real Madrid y FC Barcelona eran temidos allí donde iban y los clubes ‘de segunda fila’ sembraban el caos alrededor del continente parecen haberse acabado. 

Los resultados cosechados por los equipos nacionales en esta primera jornada de eliminatorias europeas no hacen más que evidenciar el declive de una competición que, pese a seguir presumiendo de ser la mejor del mundo, hace tiempo ya que dejó de pertenecer a la élite.  

La debacle de Barcelona 

El FC Barcelona fue el primero en corroborar los peores presagios. Saltó al campo para disputar lo que parecía iba a ser una eliminatoria muy pareja, con un Barça desatado en las últimas jornadas, y un PSG irregular que aún no había conseguido encontrar el camino a seguir después de la llegada de Pochettino. Nada más lejos de la realidad.  

Los franceses salieron algo contemplativos al inicio del encuentro, con respeto por la grandeza del adversario, pero cuando se vieron por detrás en el marcador subieron una marcha. Demostraron una superioridad física aplastante sobre los jugadores blaugranas, que se vieron avasallados por el ritmo de juego de su rival. 

Verratti y Paredes dominaron el centro del campo a su antojo ante la mirada impasible de De Jong y Busquets, y Mbappé evidenció las carencias defensivas del equipo de Ronald Koeman rompiendo una y otra vez el tímido marcaje de Dest con su arquetípica diagonal ‘de fuera a dentro’.  

El 1-4 en el marcador reflejó a la perfección el guión del partido, pero podría haber sido peor de no ser por Ter Stegen, que volvió a realizar una gran actuación salvando a su equipo de recibir un correctivo aún mayor.  

Haaland conquista el Pizjuán 

Los hispalenses llegaban como favoritos al choque contra el Borussia Dortmund tras los últimos malos resultados que habían encadenado los alemanes. Sextos en liga, y con la polémica del cambio de entrenador a final de temporada todavía sobrevolando al conjunto bávaro, el Sevilla parecía tenerlo todo de cara para colarse en los cuartos de final. 

Sin embargo, todas las predicciones se hicieron añicos con el pitido inicial. Pese al tanto inicial de Suso que abría el marcador, el Borussia dominó el juego sin dificultad en los primeros 45 minutos, y una gran actuación de Haaland hizo remontar a los alemanes en apenas media hora. 

Diego Carlos y Koundé, los centrales de moda en la Liga Santander, se vieron superados físicamente en todo momento por el ariete noruego y el resto de atacantes bávaros, que parecían aviones al lado de los jugadores hispalenses.  En la segunda mitad los cambios de Lopetegui permitieron al equipo frenar la hemorragia y competir de tú a tú con su rival, pero el daño ya estaba hecho.  

Hecatombe de la Real en Turín 

El conjunto txuri-urdin tuvo que disputar lejos de su estadio el partido de ida frente al Manchester United por las restricciones fijadas por el gobierno español contra la COVID-19. Lo que a priori parecía una eliminatoria complicada, pero posible, se convirtió en una pesadilla cuando echó a rodar el balón.  

La superioridad física de los ingleses era infinita, y cada contra era un dolor de cabeza para los de Alguacil, que no pudieron mostrar su enorme calidad en ningún momento. No hubo ni rastro de ese equipo que enamora en el campeonato nacional con su juego vertical y sus transiciones vertiginosas.  

El centro del campo de los ingleses se impuso en todo momento, pese a las ausencias de Pogba y Van de Beek, a una Real Sociedad que si por algo se caracteriza es por su exquisito trato de balón y su intensidad en zona de creación. Fred se erigió como mariscal absoluto de la zona media y desarboló sin problemas todas las ofensivas vascas, lanzando rápidos contrataques para aprovechar la velocidad arriba del conjunto inglés.   

La zaga blanquiazul se deshacía como un azucarillo con cada ataque de los diablos rojos, y el 0-4 final que reflejaba el electrónico así lo demuestra.  

La cara de la moneda 

Únicamente Villarreal y Granada dieron la cara y defendieron el fútbol nacional en el continente evitando el sonrojo absoluto.  

Los de Emery se impusieron a domicilio sin pasar demasiados apuros ante un RB Salzburg que, aunque apretó en la segunda mitad, no pudo hacer nada frente a la autoridad de un submarino amarillo que se sabía superior a su rival y así lo demostró.  

Por su parte los nazaríes dieron la sorpresa al imponerse en casa 2-0 al Nápoles. Encarrilaron la eliminatoria para el partido de vuelta, dejando muy cuestionado a Gattuso en el banquillo napolitano.  

Sin embargo, estas dos alegrías no pueden apartarnos de la realidad. Los equipos españoles se han quedado atrás físicamente en este ‘nuevo fútbol’ de atletas, y la aparente superioridad técnica y/o táctica ya no basta para sacar adelante encuentros en los que cada error es aprovechado por tu rival. 

La semana que viene viviremos un nuevo capítulo, con Real Madrid y Atlético como protagonistas, de este drama en el que se ha convertido el fútbol español.

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