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Eurocopa

Italia 1 (3)-(2) 1 Inglaterra: ¡Sta tornando a casa!

Tras un partido sufrido y una gran tanda de penales, Inglaterra no pudo contra Italia en su casa y los de Mancini son campeones.

En Wembley, un templo del fútbol, Italia salió campeón de la Euro 2020. 55 años habrían sido. Pero la cuenta continúa. Inglaterra perdió su primera final de Eurocopa en toda su historia. Contra todo pronóstico, Los Azurris vencieron a una selección que disputó 7 de 8 partidos como local. Y mucho mérito es de Mancini. El entrenador que sacó a Italia de su zona de confort, de pasar del catenaccio a un fútbol donde la posesión de la pelota iba a ser fundamental. Una generación de jugadores que le devolvieron la sonrisa a todo un país. Los líderes Chiellini, Bonucci e Insigne, acompañados por Barella, Jorginho, Chiesa, Donnarumma y contando. Victoria y título merecidísimo para Italia que se perfila muy bien para el Mundial de Catar en 2022.

34 partidos invicto. 27 victorias, 7 empates. 87 goles a favor y 11 en contra. Esta es la racha que mantiene Mancini con la selección italiana, luego del empate de hoy. Repasamos lo que fue la obtención del título italiano.

Como en casa

Inglaterra comenzaría con un primer tiempo utópico. Ni bien los equipos salieron a la cancha, los ingleses eran superiores. Minuto 2′; Shaw se la dio a Kane en campo inglés y parte un contraataque. Kane lanzó en profundidad a Trippier que metió un gran centro para Kane. Pero el ‘9’ no fue el protagonista de la jugada, sino que apareció el mismo que arrancó la jugada: Luke Shaw definió de sobrepique al primer palo y puso las cosas 1 a 0. Golazo.

A partir de acá todos los jugadores del local harían valer la propuesta de Southgate. Shaw y Trippier, partícipes del gol, se replegaban muy bien en defensa y cuando subían al ataque, lo hacían con un gran oficio. Phillips y Rice presionaban altísimo en el campo rival y atosigaban la salida italiana, obstruyendo las conducciones de Jorginho o Veratti. La línea de los centrales lanzaban constantemente a los carrileros y se cansaban de romper líneas. Y el precio de Kane cotizaba cada vez más alto a partir de cada toque. Italia no sabía cómo marcar al delantero del Tottenham. Cuando retrocedía arrastraba marcas y los tanos perdían su referencia.

Inglaterra era ampliamente superior. Southgate buscó y consiguió cargar un sector de la cancha para atacar por el otro. A partir del rejunte de rivales generaba espacio por el otro costado. Todas las jugadas prosperaban y los pases tenían carga positiva. Tuvieron que pasar más de 30 minutos para que Italia comience a dominar. Desde acá hasta el final del primer tiempo, Inglaterra no pudo salir de su propio campo. Sin embargo, el repliegue del local imposibilitó los intentos de profundidad por parte de los italianos. Recién en el minuto 39′ llegó la primera situación de peligro de los dirigidos por Mancini. Chiesa comenzó una corrida desde la banda derecha, se limpió a dos rivales y cuando llegó a la medialuna del área definió al primer palo. La pelota pasó rozando el arco.

Italia no lograba asociarse cuando superaban los ¾ y dependieron del juego directo con pases largos. La superioridad era inglesa pero la Azurra comenzaba a meterse en partido.

La Nazionale sacó las garras

El segundo tiempo cambió de color con respecto del primero. Inglaterra no tenía ese brillo inicial y el arco de Donnarumma se alejaba cada vez más de los jugadores de blanco. Italia desbloqueó esos espacios en el mediocampo, clave para la circulación de la pelota. Jorginho, fantástico como en casi todos los partidos de esta Eurocopa, se hizo dueño de la mitad de la cancha. Italia manejaba los ritmos del partido, a medida que iba ganando metros. Insigne cobró más protagonismo en estos minutos complementarios. La primer en el minuto 50′ fue un tiro libre en la puerta del área que pasó cerca del palo del arquero. 6 minutos después, Lorenzo capitalizó un rebote luego de un tiro fallido de Chiesa. Definió al primer palo pero estaba Pickford en el lugar indicado.

Las situaciones incrementaban. En el minuto 61′, Chiesa tomó la pelota en la banda izquierda (se invirtió cuando ingresó Berardi por Immobile) y comenzó a serpentear por el área, ante la mirada atenta de los centrales ingleses. Concluyó la jugada con un tiro raso al segundo palo, atajado por Pickford, otra vez. Y cuando el partido parecía cerrarse, el gol italiano llegó de una jugada horrible y se queda corto. Hubo un córner desde la derecha y tras una serie de rebotes, apareció un goleador inesperado: Leonardo Bonucci. El central solo tuvo que empujar la pelota para empatar el partido. La tribuna copada de italianos se sumaba al festejo de los jugadores, y más de la mitad de Wembley quedaba en silencio. Toda la furia italiana quedó centrada en esa jugada; un agarrón en el área, un cabezazo con poca dirección de Veratti y la definición de Bonucci.

Inglaterra sufría un golpe anímico muy duro. El partido se iba a tornar oscuro para los Tres Leones. Una bocanada de aire fresco para los de Mancini. Ahora sí, el partido empezó a cerrarse. El mediocampo se estiraba a medida que los minutos pasaban. Terminaba un segundo tiempo con pocos destellos y con un marcador que pedía a gritos romperse.

Media hora de sufrimiento

Mancini hizo un par de cambios en los primeros minutos del segundo tiempo. Southgate prefirió esperar y puso toda la carne al asador en el tiempo extra. Y claro, con el arsenal de jugadores que tiene, el entrenador inglés parecía un niño en una heladería, observando todos los gustos. Optó por Grealish. El jugador del Aston Villa entró para romper con la monotonía del encuentro. Sumado a esto Inglaterra era físicamente superior a los Azzurri. Italia escogió el repliegue ante la falta de lucidez en ataque. La salida de Insigne e Immobile supuso una gran disminución en la calidad ofensiva. Cambios, cambios y más cambios. El desgaste era el jugador con más trascendencia en estos treinta minutos de sufrimiento total. Faltando dos minutos para el suplementario, Southgate ingresó a Rashford y a Sancho por Henderson y Walker. La tanda de penales se avecinaba.

Penales

Los penales. La pena máxima. La oportunidad de demostrar. No hay grises. O la metes y quedas en la historia, o la erras y quieres que te trague la tierra. Comenzó pateando Italia.

Primer penal de Berardi. El zurdo abrió el pie y metió el primero. 1 a 0 Italia. Seguido a Domenico llegó Kane. Donnarumma adivinó el lado, pero los penales del ‘Hurricane’ son inatajables. 1 a 1. Belotti fue el segundo pateador de Italia. El ‘9’ abrió mal el pie y Pickford tapó el remate a media altura. Se notaba el nerviosismo en el delantero del Torino. Maguire definió como Wayne Rooney. La clavó en un ángulo y puso las cosas 2 a 1.

Bonucci fue el tercero para Italia. Definió al palo derecho de Pickford y la pelota entró con suspenso. 2 a 2. Rashford, ingresado para los penales erró su penal. Al palo. La ironía en estado puro. La belleza del fútbol. Pateó Bernardeschi, al medio. Seguro, 3 a 2. Sancho, el cuarto para Inglaterra. Lo erró. Creer o reventar. Los dos ingresados fallaron su penal. Le tocaba a Jorginho. El mismo que definió frente Inglaterra. Atajó Pickford. Finalmente, pateó Saka y nuevamente Donnarumma voló y se hizo con la redonda. La agarró y no la quería soltar. Italia campeón de la Eurocopa. Como había sido en 2006, en los penales frente a Francia. Como había sido Buffon en el Mundial en Alemania, hoy fue Donnarumma en 2021. De Gianluigi a Gianluigi. Inglaterra se quedó a pasos del título. Es oficial, It’s not coming home. 

 

 

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