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Barcelona 0-0 Benfica: El Barça se jugará la vida en Múnich

El FC Barcelona y el Benfica se vieron las caras en el Camp Nou por la quinta jornada de la fase de grupos de la Champions League

Las oportunidades no faltaron, pero el Barça no fue capaz de llevarse los tres puntos en casa ante el Benfica y deberá jugarse la vida en la última jornada para definir su futuro en esta edición de la Champions League. El conjunto catalán tendrá que visitar al Bayern de Múnich, con la necesidad de ganar para no depender del resultado que consiga el Benfica ante el Dinamo en Lisboa.

Primer tiempo

El Barcelona aplastó al Benfica en los primeros veinte minutos del partido. Los culés saltaron al terreno de juego con un nivel altísimo de intensidad, presionando arriba, recuperando rápido el balón tras pérdida y buscando ataques muy directos. Inquietaron ocasionalmente por banda derecha con Yusuf Demir, pero el peligro azulgrana aparecía casi siempre con el carril central, con las conducciones de sus centrocampistas. Desde la velocidad y la potencia física, los dirigidos por Xavi empezaron a ahogar al Benfica, que no llegaba nunca a tiempo para cortar las secuencias de pases del rival.

Los locales dominaron a partir de sus centrocampistas, partiendo desde Busquets y terminando con Nico. El capitán destacó cortando la circulación del Benfica, aportando en la salida del Barcelona en propio campo y repartiendo en campo rival. De Jong y Gavi, los dos más discretos de los cuatro, aportaron en la circulación, manteniendo un ritmo alto de juego y siendo importantes en la presión alta. Por su parte, Nico destacó en todos los apartados del juego. En presión, en la circulación, en salida… en todo. Pero donde más marcó la diferencia el joven centrocampista fue con sus largas conducciones en campo rival y desmarques, que se convirtieron en una de las principales herramientas ofensivas del Barça, y el Benfica sufría cada vez que el canterano culé llevaba el balón.

Otro de los puntos altos en el equipo catalán fue Ronald Araújo. El central uruguayo fue una auténtica muralla a lo largo del primer tiempo. Se impuso prácticamente cada vez que lo retaron (6/8 duelos ganados), anuló a los protagonistas ofensivos del Benfica y barrió el poquísimo peligro que pudo crear desde el juego el cuadro portugués. Además, estuvo muy preciso en la salida de balón y en un par de ocasiones se sumó al ataque blaugrana, en una de ellas llegando a la banda derecha para mandar un centro venenoso a Memphis.

Con el paso de los minutos, el partido se fue equilibrando. El Benfica salió vivo del asedio de los locales y dejó de sufrir tanto cerca de su propia área. Aproximadamente en el último cuarto de hora, los portugueses incluso generaron un par de contraataques y estuvieron muy cerca del gol desde jugadas a balón parado. Al minuto 34, O Glorioso’ tuvo una ocasión clarísima de gol, con un cabezazo de Yaremchuk desde un córner y tenía que aparecer Ter Stegen con una atajada milagrosa para salvar al Barça. Un minuto más tarde, de nuevo desde un córner, a Otamendi le quedó un rebote, sacó un disparo potentísimo y marcó el que era el gol de la ventaja para los visitantes, pero fue anulado porque la pelota había salido por la línea de fondo.

El equipo de Xavi tuvo varias oportunidades para ponerse por arriba en el marcador, pero el gol no cayó. Tuvieron una clarísima a partir de una conducción de Nico por el carril central; éste le dejó el balón a Jordi Alba, que llegaba solo por banda izquierda y el lateral metió un remate cruzado que fue desviado por Vlachodimos. En una de las últimas jugadas de la primera parte, fue Yusuf Demir quien estuvo a nada de adelantar al Barcelona en el marcador con un golazo. El joven austriaco conducía el balón por banda derecha, se perfiló y mandó un disparo ajustado a la escuadra… tan ajustado que se estrelló con el travesaño y se ahogaba el grito de gol en las gradas del Camp Nou.

Segundo tiempo

En los primeros veinte minutos de la segunda parte, el Barcelona no se pudo imponer como sí lo había hecho al comienzo del partido. Los locales no impusieron su ritmo ni tuvieron el dominio en el medio del campo que los había llevado a ser tan superiores en el primer tiempo. El Benfica cerró bien los espacios, se lanzó más a la presión en la salida del Barça y les cerraron las líneas de pase. Fueron pocas las ocasiones en las que los culés jugaron con fluidez y tuvieron el vértigo que buscaban en el último tercio del campo.

Xavi metió mano y le dio ingreso a Ousmane Dembélé en lugar de Yusuf Demir. La entrada del joven extremo cambió el partido. El francés empezó a concentrar en sus pies toda la peligrosidad del Barça en ataque, su influenci fue enorme y a partir de él el equipo mejoró. Desde la banda derecha, Dembélé generaba desequilibrio y captaba la atención de toda la zaga del Benfica; además de su regate, también creó peligro con un par de pases llenos de veneno. El cuadro azulgrana volvió a mostrar fluidez en su juego y se acercaba nuevamente a la portería del rival.

Por su parte, el Benfica buscaba tímidamente el gol que le diera la vuelta a la situación en el grupo E. Los portugueses atacaban con poquísima gente y apostaban a la capacidad de Darwin Núñez para recibir y luchar contra los centrales del Barcelona. El uruguayo se posicionaba lo más lejos posible de su compatriota, Ronald Araújo, y tuvo un par de arrancadas contra Gerard Piqué en las que logró ganar, pero estaba muy solo en territorio enemigo y su esfuerzo quedó en nada.

En los minutos finales del juego, el Barça se volcó desesperado al ataque. El Benfica ya no atacaba, se defendía muy cerca de su propia área, apostando al empate… pero sufrían. Los locales dominaban, estaban plantados en campo contrario. Encontraron el gol en los últimos cinco minutos del tiempo reglamentario, con un centro que Araújo remató de cabeza a la perfección, pero el tanto fue anulado por fuera de juego del central uruguayo. El equipo de Xavi Hernández seguía buscando sin descanso el gol que sellara su pase a octavos, pero no llegó. Tuvieron otra llegada de peligro al 90′ con Dembélé, pero Otamendi apareció heroicamente para bloquear el remate del francés.

En una de las últimas jugadas del partido, Seferovic tuvo en sus pies el gol para el Benfica. El Barcelona quedó muy expuesto atrás y Darwin Núñez avanzaba muy solo en campo contrario. El uruguayo le dejó el balón a Seferovic, éste quedó mano a mano con Ter Stegen y se las ingenió para fallar un gol clarísimo que le daba una victoria clave al equipo portugués.

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