El entrenador del Manchester United, Rúben Amorim, se sinceró en rueda de prensa tras la última derrota de su equipo
El Manchester United perdió este domingo contra el West Ham y su entrenador, Rúben Amorim, no intentó esconder la gravedad de la situación del equipo en la Premier League. El estratega portugués cuestionó su propio trabajo y dejó entrever que, de no poder cambiar el rumbo de los red devils la próxima temporada, el club debería buscarle un sustito en el banquillo. Asimismo, afirmó que el problema de los mancunianos no es sólo de juego o resultados, sino de cultura.
«Me da vergüenza ver la clasificación de la Premier League», dijo Amorim. Y agregó que «no se trata de los jugadores, hablo de mí mismo y de la cultura del club. La cultura del equipo. Tengo la sensación de que tenemos que cambiarla. Necesitamos ser muy fuertes este verano y ser valientes. Porque no tendremos una próxima temporada como esta». Aseveró que la urgencia es máxima y que no piensa sólo en un proyecto a largo plazo: «si empezamos así, si el sentimiento persiste, deberíamos dar espacio a diferentes personas«.
Asimismo, Amorim se refirió a la final de la Europa League que disputarán el 21 de mayo frente al Tottenham Hotspur. El director técnico luso cuestionó si clasificar a la Champions League realmente sería positivo para el Manchester United en estos momentos: «Estamos demostrando al final de esta temporada que jugar la Premier League y la Champions League para nosotros es la luna. Así que no me preocupa la final, estarán concentrados. Pero no sé qué es mejor, si jugar la Champions League o no».
Un cierre de pesadillas
Rúben Amorim ya advirtió hace algunas semanas que el Manchester United enfocaría sus esfuerzos en la Europa League, que es su última chance de entrar en competiciones europeas de cara a la próxima temporada. Claro que, cuando trazó el plan, ni el mismo Amorim esperaba un final de temporada tan desastroso en la Premier League para el equipo del noroeste inglés.
Los red devils no han ganado ninguno de sus últimos siete encuentros de liga y han perdido cinco de ellos (Forest, Newcastle, Wolves, Brentford y West Ham). Sólo han podido rascar empates contra el Manchester City y el Bournemouth. Esta vez, caer ante el West Ham agrava aún más el drama, pues los hammers venían de ocho partidos consecutivos sin sumar de a tres y eran, desde la llegada de Graham Potter al equipo, el cuarto peor equipo de la liga, sólo por detrás de los tres descendidos.

