El Manchester United desempolvó su historia y en una ráfaga de minutos sacó al Ahtletic Club de partido en la ida de las semifinales de la Europa League
Ni el mayor fan red devil se hubiese imaginado este escenario post partido. Como en las viejas épocas, el Manchester United, con solo su escudo, hizo valer su rica historia, viajó a España, goleó y se vuelve a Inglaterra con medio boleto a la final de la Europa League, que se juega en ese mismo estadio donde acaba de pasearse. Fue cuestión de solo quince minutos para que todo San Mamés se derrumbe. Dos cabezazos en el área y gol de Casemiro, un penal debatible que hizo que Vivian se fuera expulsado en los locales y que Bruno Fernandes convierta en gol, para luego minutos más tarde marcar su doblete y sellar la victoria de un United que, ahora sí, se permite soñar en grande.
Los peores 15 minutos de tu vida
Y es que si lo fueron para el pueblo de Bilbao. Fue cuestión de minutos para que todo planteo o proyecto de Valverde se esfume por los aires. No pudo hacer nada más que quedar borrado el Athletic tras un momento de furia del equipo inglés que, con sus ataques de siempre por los costados, supo llegar al primer gol. Lo mejor del mismo no es el gran testazo de Casemiro, que se reencontró con el gol siete meses después, sino que quien se llevó todos los flashes fue Harry Maguire, que hizo una jugada por la banda derecha como si fuese un auténtico extremo, amagando, enganchando y tirando un gran centro que termina tras un cabezazo de Ugarte en el gol del centrocampista brasileño.
Eso no fue todo. Tan solo cinco minutos más tarde, por intervención del VAR, el árbitro decidió pitar penal para el visitante y expulsar a Daniel Vivian. Quedará en debate de futboleros si es motivo de roja, pero que hubo penal, lo hubo, y si hay penal para el United el gran Bruno Fernandes se aseguró de que se cambie por gol.
No conforme con eso, tras una gran triangulación por dentro y con un inteligente taco de Ugarte, Bruno quedó mano a mano y definió de manera exquisita para el 3-0 y su doblete personal. Cuatro minutos más tarde, Mazraoui tuvo un tiro desde fuera del área que dejó vibrando por largo rato el travesaño. Sin dudas del minuto 30 al 45, los diablos rojos hicieron honor a su nombre y fueron una pesadilla para el local.
Los fallos y aciertos
El resultado impacta, y tras los goles no supo responder. Pero hasta el minuto 30, el partido era completamente dominado por el Athletic Bilbao. Como dijo Cesar Luis Menotti; «el futbol es un estado de animo» y vaya si es cierto. Fueron entre cuatro y cinco las situaciones de gol que tuvo el equipo de Valverde en la primera media hora de juego. La más clara fue un cabezazo de Iñaki Williams que pasó por arriba pero que fue clarísima para ponerse en ventaja.
El Athletic salió decidido. Salió a atropellar al United. Presionaba, los jugadores tenían versatilidad y movimiento todo el tiempo, era punzante por los costados. Por momentos daba la sensación que el Manchester sufría el partido y que si entraba el primero del local entraban atrás el segundo y el tercero. Pero el futbol tiene eso, y como ley no oficial, los goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro. Y así fue como el United de tres que tuvo, tres que hizo. Hasta la primera vez que pateó al arco convirtió de la mano de Garnacho aunque fue anulado por offside. Fue una noche redonda para los de Inglaterra y negra para los españoles.
Ya en la segunda mitad, con poco, el Bilbao intentó pero no fue claro, no fue profundo, y sufrió más de la cuenta. Por la mala eficacia del United, o por obra de Aguirrezabala fue que el visitante no ganó por más, porque lo lastimó demasiado al Athletic en el segundo tiempo, y hasta parece haberse quedado corto en resultado.
Del lado del United hubo un buen planteo de Amorim, porque el Manchester presionaba, tapaba el medio y salía rápido en velocidad para la contra. Sufrió el primer tramo del partido por los costados, pero el gol trajo tranquilidad y no pasó sobresaltos y fue superior el resto de los sesenta minutos de juego.
Soñar no cuesta nada
Poco más que soñar le queda al Athletic. Remontar un partido en Old Trafford no es para cualquiera y mucho menos un 0-3. Deberá plantear el partido perfecto ofensiva y defensivamente, golpear rápido, y si se va al descanso 2-0 puede llegar a ilusionarse. Con lo que último que pasó entre el United y el Lyon puede tener esperanza cualquiera. Pero si el Bilbao quiere disputar la final, que se juega en su propia casa, deberá plantear el partido de su vida.
Por el lado del Manchester, un gol rápido también acabaría con los planes de los de Valverde. Un 3-0 en casa debería ser excusa para jugar tranquilo y rezagado. Pero sin distraerse, cosa que a este equipo le sucede y mucho. A 90 minutos de volver a una final internacional tras la caída vs Sevilla en la Europa League 20/21. Y serían 180 minutos para hacerse con la Copa, que fue la ultima en este plano, allá por el 2016. En conferencia previa al partido, Amorim fue consultado por Gyökeres y su arribo al club, a lo que el portugués respondió: «no hablé con Viktor. Pero si un jugador solo quiere jugar la Champions League… entonces ese jugador no vendrá a Manchester United» marcandole la cancha al «9» que supo dirigir. Pero… ¿Y si se le da la clasificación al United a Champions? Sería una linda excusa para un recambio y un mercado a la altura del club. Por lo pronto, Brentford el domingo en casa y la vuelta el jueves, también en el teatro de los sueños, para soñar con un nuevo título.

