El Manchester United recibe la visita del Athletic Club con la misión de defender la ventaja y conseguir el pase a la final de la Europa League
Tras las intensas jornadas de Champions, este jueves toca cerrar las semifinales de Europa League, donde parece estar todo definido. Tanto Tottenham Hotspur como Manchester United hicieron los deberes en la ida y todo pareciera indicar que habrá final inglesa en San Mamés. Pese al gran esfuerzo en la temporada, parece que el dueño de casa mirará la final desde la grada, y es que, al ver la lista de convocados de Valverde y la ausencia de nombres como Sancet, Iñaki y Nico Williams, más la expulsión de Vivian, hasta los hinchas vascos en redes han dado por sentada la derrota. Pero si algo nos ha enseñado el futbol, y sobre todo el Manchester United esta temporada, es que hasta el pitazo final nada está perdido (ni ganado).
¿Cómo les fue el fin de semana?
Flojos ambos. Tendrán la mente en el juego de hoy, porque este fin de semana que pasó, ninguno de los dos ha ganado por liga doméstica. El Bilbao igualó a cero con la Real Sociedad en el derbi vasco. Con poca emoción, lo más llamativo fue que Nico no jugó y que Iñaki salió reemplazado al minuto 62, y todo parece apuntar a una lesión en el muslo. Pese a no viajar, este estuvo activo en redes sociales, dejando un mensaje motivacional el pasado viernes: «Difícil? Si ¿Imposible? No. 4000 locos estaréis en Manchester para intentar hacerlo posible… «. El «1% de posibilades; 99% » de Neymar retorna a la cabeza de los futboleros. Tarea difícil pero no imposible para el Athletic.
Por su parte, el Manchester United, para sorpresa de nadie, volvió a perder en Premier League. Completamente superado en juego y actitud, pese a acercarse en el marcador, cayó en Londres 4-3 a manos del Brentford y sigue hundiéndose en la peor temporada de su historia a nivel local. Lo ganaba con gol de Mount, pero lo terminó perdiendo ya que no mostró idea de juego alguna. Vale destacar el golazo de Alejandro Garnacho. Un Garnacho que ha estado en boca de muchos estas últimas horas, y no por motivo propio, sino que el mismo United le puso precio: 65 millones de libras esterlinas.
En conferencia de prensa esta semana, el argentino declaró que no tiene pensado interrumpir su contrato, que está a gusto en el club, y agregó: «Si ganamos la Europa League, la temporada que viene jugaremos la Champions, por lo que tendremos otra mentalidad», dejando ver el objetivo principal del United, dejar pasar esta pésima temporada, pero hacerse del título europeo y volver a Champions.
Otro dilema que pasó por el United, y este mercado de pases movido que se le viene, es el retener a Bruno Fernandes. Como con Gyökeres la semana pasada, Amorim fue consultado por la situación de su compatriota y máxima figura, a lo que el director técnico red devils dijo: «Bruno es un jugador top y el Manchester United necesita jugadores top. Necesitamos de él«. Corto y simple el pensamiento de Rúben Amorim: si el Manchester United quiere volver a ser el Manchester United, necesita más jugadores como Bruno, no perderlos.
Tan solo noventa minutos nos separan de definir a los protagonistas de la final en Bilbao. De un lado, un Manchester inseguro, que goleó pero juega contra el rival y contra el mismo. El volver a campeonar internacionalmente o apagar la ultima luz de una temporada oscura. Del otro lado, un Athletic con más esperanza y fe que otra cosa. Con cuatro bajas más que sensibles, con tres goles en contra, de visitante y ante un gigante europeo. Pero con su orgullo, y su gente, y su ganas de escribir una hazaña más en una jornada europea, que nos ha tenido de locos.

